lunes, 24 de agosto de 2015

Varney el Vampiro

                          Varney el Vampiro
         "El visitante de la tormenta"
  
Adentremonos en algunas de las características de los vampiros.

  Aunque la descripción de estas criaturas varía un poco entre autores, tienen varias características en común:


*Fueron humanos mortales, pero ahora están en un estado no exactamente vivo pero tampoco muerto, de ahí que se les llame no-muertos.
*Suelen ser de aspecto delgado y lánguido, con largas uñas y piel mortecina.
Según algunos autores, los vampiros no se reflejan en los espejos, ya que no poseen alma.
*Necesitan sangre fresca para vivir.
*Suelen tener fobia a los crucifijos y al agua bendita si son creyentes.
Pueden infectar a otros al morderlos, y convertirlos a su vez en vampiros. 
*Los detalles varían.
*Algunos, como Drácula de Stoker, necesitan dormir en tierra de suelo natal.
*Poseen una fuerza sobrenatural.
*Pueden convertirse en criaturas como lobos, ratas o murciélagos cuando se siente en peligro.
+La mayoría sólo puede ser destruido por la luz del sol o al ser decapitado. 
*Los verdaderos Nosferatu sólo pueden morir si se introduce plata bendita en su cuerpo y no hay sangre cerca de ellos en ese momento; de lo contrario, simplemente su cuerpo se destruirá sólo para reconstruirse nuevamente.
*Si se le clava una estaca en el corazón, el vampiro no muere, sino que queda paralizado mientras tenga la estaca clavada. Según otras fuentes, si muere, pero hay que dejar la estaca clavada. Y debe ser de madera de ciertos árboles, como el roble.
*Si se le decapita muere, en caso de que sea un vampiro de baja categoría (mordido por un vampiro no original).
*Los verdaderos Nosferatus pueden soportar la luz del sol, aunque la odian. 
*Los demás vampiros no soportan la luz del sol, que puede destruirlos o herirlos gravemente. 

*Si les da la luz del sol a los vampiros de baja categoría pueden morir pero si llegan a tiempo a la sombra, pueden curar sus quemaduras pues tiene gran capacidad de regeneración.
*Se pueden alejar con ajo pues lo odian por su olor muy fuerte. Tampoco toleran el olor a rosas.
*Para que un vampiro no original, o de baja categoría se vuelva un verdadero nosferatu debe de beber voluntariamente la sangre de aquel que lo mordió (que en este caso debe ser un nosferatu).


Si le hechamos un pequeño vistazo a la historia podemos decir que es de horror gótico de la época victoriana escrita por James Malcolm Rymer (y también atribuida a Thomas Preskett Prest, quien habría escrito algunos de los capítulos) que apareció entre 1845-1847.

El Romanticismo

La Breve introducción al romanticismo:

Podriamos decir que el romanticismo es una revolución a lo artistico, social, ideológico tan importante que todavía hoy se viven muchos de sus principios como la libertad, el individualismo, la democracia y el nacionalismo entre otros.

Entre 1770 y 1800 se puede decir que en Europa hubo una baja donde se vio como absolutista y neoclásica y despues de mucho volvio a levantarse demócratica y románticamente. Gracias a la revolución industrial inglesa (1760-1840), que se desarrolla una clase burguesa y sienta las bases del "Liberalismo"; gracias a la revolución francesa (1789), que proclama los principios de libertad, igualdad y fraternidad; gracias igualmente a la revolución americana con su "Declaración de independencia" (1776), que hace de los derechos del hombre su centro y establece la república como forma de gobierno y al pueblo como fuente exclusiva del poder; gracias a todos estos hechos la libertad reemplaza a la tiranía, el poder absoluto se ve limitado y la democracia se origina en ideal del gobierno.

Para los clasicistas la belleza depende, en forma subjetiva, de los objetos (unidad, variedad, regularidad, orden, proporción, etc.), más que de la sensación que producen éstos en quien los contempla. La belleza, en consecuencia, ha de proporcionar un estado de placer sereno, fruto del orden y la proporción, como ocurre con el arte griego. Pero también se tuvo en cuenta en el siglo XVIII junto a lo bello lo sublime, que desde la Antigüedad tenía que ver con la emoción. Dice el griego Longinos:
"lo sublime es lo que nos emociona por su magnitud y energía superior a las facultades humanas; la Naturaleza, el cosmos, la grandeza y profundidad de pensamiento..."
Junto a la belleza clásica y serena, los neoclásicos también disfrutaron, pues, de la sublimidad, de las emociones fuertes en el arte, de la Naturaleza majestuosa y sublime, de los motivos fúnebres, macabros o sobrenaturales. Kant lo reflejó muy bien:
"El aspecto de una cadena de montañas cuyos picos nevados se pierden entre las nubes, la descripción de una tormenta o la que hace Milton del reino infernal, nos producen un placer mezclado con terror. El espectáculo de los prados poblados de flores y los valles surcados por arroyuelos, y donde pacen los rebaños, nos producen también un sentimiento agradable, pero plenamente gozoso y amable... La noche es sublime, el día es bello. Los que poseen el sentimiento de lo sublime están inclinados hacia los sentimientos elevados de la amistad, la eternidad, el desprecio del mundo, el silencio de las noches de verano tachonadas por la temblorosa luz de las estrellas y la solitaria luna en el horizonte. Lo sublime emociona, lo bello encanta. Lo sublime terrible, cuando se produce fuera de lo natural, se convierte en fantástico."
El Romanticismo arranca de aquel sujeto que la Ilustración reivindica frente al hombre que el cartesianismo deja en manos del Ser Supremo. La autonomía del sujeto como primer logro del pensamiento ilustrado es fundamental para la concepción que el hombre romántico tiene de sí mismo y en relación a la Naturaleza.
Diderot y Rousseau rehabilitan la sensibilidad, la pasión y el amor por la naturaleza. No obstante, mientras el pensador ilustrado puede descubrir el valor de la sensibilidad, no hace de ella el centro de la existencia humana, mientras el romántico concibe para sí y en sí mismo un alma que experimenta intensamente el amor por la naturaleza, que se consume en sus emociones y en sus dolores, y que en el fondo siempre se busca a sí misma en todo lo que hace.